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40’s

Primer envase de La Española en 1941

Así empezó la historia de La Española. Con un diseño muy singular, propio de la época y totalmente acorde con la calidad del producto.

El fundador de La Española, Alfredo Alberola Balaguer, que a su vez era propietario de la oficina técnica Comercial LAO, denominación de la época para identificar lo que posteriormente fueron llamadas agencias de publicidad, recurrió al afamado pintor alcoyano José Balaguer Bienzobás, que era cuñado de Alfredo Alberola Sempere, padre del fundador, para que realizara íntegramente el diseño del primer envase que comercializaría las aceitunas rellenas de anchoa La Española.

La aportación del pintor fue más allá del diseño, porque en las primeras impresoras metalgráficas era necesario pintar directamente sobre la plancha, lo que exigía tener no solamente capacidades creativas y artísticas, sino también conocimientos técnicos de impresión específicos.

El personaje central de este diseño, se convirtió en el protagonista de toda la comunicación de la marca, que alcanzó su máxima expresión en la campaña televisiva en la que cantaba “es La Española una aceituna como ninguna”. Esta frase aun hoy sigue siendo conocida y reconocida por el consumidor y totalmente asociada a la marca.

Tarjeta de representante de La Española

En esta época, la distribución de productos de alimentación se realizaba a través de pequeños establecimientos comerciales. Para llegar a todos ellos, La Española desarrolló una red de representantes comerciales, que poco a poco alcanzó la totalidad del territorio español. La creatividad para hacer de La Española una marca reconocida llegó hasta las tarjetas de visita de los representantes, que tenían una clara función comercial y de imagen de marca.

 

Con estos envases se presentó La Española en 1942.

La calidad del producto había que transmitirla también por fuera. Era un momento de consumo en el que se pasaba de los graneles al producto envasado. De ahí los distintos formatos de esta primera colección. Grandes formatos para bares, restaurantes y comunidades. Pequeños formatos para “vermouth, mesa y deleite” en casa, como empezó a decir la publicidad de La Española.

 

Cartel publicitario de 1944

El momento de consumo en España empezaba a evolucionar desde los graneles hacia los productos envasados. En este proceso La Española fue pionera. Favorecer el cambio en el modo de compra de aceitunas, desde el granel al envase, fue la principal intención de este cartel que destacaba la importancia de la marca como sinónimo de calidad.

Fotografía 1944

La Española inició su actividad en un bajo en pleno centro de Alcoy, en la calle San Blas número 30. Esta ubicación tan céntrica ya obedecía a una voluntad inicial de dar a conocer el producto y situar la marca en un alta posición de valor percibido.

En esta instantánea, tomada el 31 de marzo de 1944, figuran el encargado de la fábrica y algunas de las empleadas que, orgullosos de su producción, la exponían frente a la puerta de las instalaciones de La Española, sorprendiendo a las personas que por allí paseaban. Una acción pionera de street marketing, cuando aun no se había inventado ni el marketing :)

 

Rediseño del primer envase de La Española

Después del éxito en el lanzamiento de La Española, aceitunas rellenas de anchoa, en el territorio español se vio necesario dar el paso hacia la internacionalización, que empezó con el adecuado rediseño del envase inicial para facilitar su expansión internacional. Se sustituyó Alicante por España y se añadió un destacado con la leyenda Made in Spain.

 

Cuña Radio año 1947

La radio fue el principal medio de difusión de la marca La Española en sus inicios.

Cartel en puntos de venta USA

El lanzamiento de la marca en el mercado norteamericano tuvo una importancia significativa, lo que facilitó el consumo de las aceitunas rellenas de anchoa en cócteles y aperitivos.

 

Cartel de finales de los 40’s

El lanzamiento de las aceitunas rellenas de anchoa, fue muy bien acogido por el consumidor español. En aquella época, muchos españoles vivían en otros países, a los que habían emigrado con la intención de mejorar su situación económica. Algunos lo hicieron a Europa y otros a América. Para llegar a estos países, La Española, empezó a comunicar con códigos más internacionales.

 

Jingle original de 1949

En la publicidad radiofónica de la época, destacarse de las locuciones hechas por los propios locutores de las emisoras, se conseguía a través de canciones propias que, en este caso, ensalzaban la excelente calidad de aceitunas La Española.