site_logo

Década 50-60

Primer anuncio televisión 1955

Cuando el producto ya había alcanzado una distribución nacional, desarrolló su primera campaña en televisión con un spot cuyo objetivo principal era “hacer nombre” de marca, de ahí la repetición de La Española varias veces. Fue un spot claro de presentación de marca y producto, cuyo alarde creativo fue la mezcla de imagen fotográfica y de dibujo animado, creando un personaje que caracterizó la publicidad de la marca a partir de ese momento.

Stand de Feria del Campo de Madrid en 1955

Desde sus inicios La Española estuvo presente en diversos eventos comerciales de alta popularidad, como fue la Feria del campo de Madrid de 1955, de cuya participación deja constancia esta instantánea.

Primer envase con fondo fotográfico

La tecnología de impresión metalgráfica evoluciona y precisamente lo hace en la zona de Alcoy. Es aquí donde se producen una gran parte de los envases de metal de España.
La Española es pionera en asumir los avances que se incorporan en la impresión de envases. En este nuevo packaging se sustituye el antiguo fondo de aceitunas, desarrollado con ilustración, por un nuevo fondo fotográfico, que iniciará un camino de visualización completa del producto, que será imitada por otros fabricantes.

Spot años 50

La Española fue una de las primeras marcas españolas en anunciarse en televisión. En los orígenes de la televisión la calidad de imagen era reducida, lo que propició el uso de los dibujos animados. Con esta técnica, y con el jingle que ya se había consolidado a través de la radio, se realizó este spot que consiguió una gran notoriedad de marca. De hecho hoy es uno de los spots, en blanco y negro de la época, más visualizados en la Red.

 

La Española, para momentos especiales

 

Desde siempre, las aceitunas han sido un un aperitivo muy típico en todas las mesas españolas, que hasta hoy en día se mantiene.

Las aceitunas rellenas de anchoa, innovación popularizada por la española, significó un salto cualitativo en la percepción de las aceitunas como aperitivo. No eran unas aceitunas más, eran La Española, aceitunas rellenas de anchoa.

La asociación de La Española con momentos especiales de consumo en el hogar, situó a la marca en un nivel de distinción y consumo selecto, que destacaba entre los graneles propios de la época.

Consumir aceitunas era normal, consumir aceitunas rellenas de anchoa La Española era percibido como un deleite reservado a unos pocos, obviamente no para todos los días, sino para aquellos que había algo que celebrar.

Las limitados medios de entonces, hicieron de la comunicación gráfica y la radiofónica los principales soportes publicitarios de La Española en sus orígenes.

La gráfica que ilustra esta reseña forma parte de una serie de postales realizadas por el artista alcoyano José Balaguer Bienzobas, tío de Alfredo Alberola Balaguer, el industrial que desarrolló el producto y creó la marca.

En esta colección de postales, destacan los dominios técnicos y artísticos del pintor, que no sólo diseñó los distintos elementos de ilustración, marca y tipografía, si no que además desarrolló toda la obra sujeto a los condicionantes que los sistemas de impresión metalgráficos tenían, que exigían que el artista trabajara directamente sobre la plancha. Todo hecho a mano.

Hoy en día es posible comprar postales de esta colección vintage en Abad y Segura.

 

 

 

 

 

 

 

Campaña presentación primeros envases y formatos

Los frenos al producto envasado fueron superados ampliamente por la calidad y el sabor característicos de La Española.
Este anuncio forma parte de una campaña que tuvo el objetivo de presentar el producto en los distintos envases y formatos, que hubo en el lanzamiento de la marca La Española.

Uno de los anuncios más recordados de la historia de la publicidad española

Desarrollando una estrategia de marca incremental y acumulativa, en 1959 se emite uno de los anuncios más recordados de la historia televisiva de España. Este anuncio recuperó los elementos clave de los dos spots anteriores, personaje y jingle, incorporando las aceitunas que bailaban acompañando al personaje y al envase, explicando de una manera muy gráfica la característica principal del producto: aceitunas rellenas de anchoa. Hay que destacar que gran parte de este éxito se debe a que es uno de los primeros spots de la historia de la publicidad española en utilizar una coreografía en los dibujos animados al ritmo de la sintonía de La Española, reinterpretada y mejorada.